Historia del Instituto

El 16 de septiembre del año 1999, mediante el Decreto 3119/99- MGyE- , el Gobierno de la Provincia de San Luis crea el Instituto de Formación Docente Continua con sede en la ciudad de San Luis.
Desde su misma creación y organización, se concibe a este instituto con una clara misión de formación de docentes mediante un proceso continuo y persistente de perfeccionamiento y actualización.., tal como se lee en los considerandos del Decreto mencionado, que a continuación expresa: los Institutos de Formación Docente requieren de un ámbito de trabajo integrado, articulado en una dinámica permanente de innovación pedagógica.

MARCO NORMATIVO

La Transformación Educativa sostiene como uno de sus pilares básicos la formación y capacitación docente.
Se plantea así el desafío de poner en acción en la Provincia de San Luis (Capital) un Instituto de Formación Docente Continua que satisfaga la necesidad de perfilar nuevos recursos profesionales para responder a las exigencias del sistema educativo provincial promoviendo una formación profesional de calidad y una práctica institucional autónoma diseñada de cara al Siglo XXI.
En este sentido, la Ley Provincial de Educación (494792) en su Capítulo IV, artículo 26 inciso d, expresa los objetivos esenciales del Nivel Terciario No Universitario:

  • Promover en los estudiantes actitudes y hábitos de trabajo coherentes con la actividad y/o con la función para la que han elegido formarse.
  • Generar un proceso crìtico-comprensivo del significado social de la profesión elegida.
  • Propender a la especialización laboral acorde con las características de la estructura ocupacional de nuestra sociedad y la que puede preverse en función de la evolución del conocimiento y de la tecnología y del desarrollo provincial.
  • Formar docentes con un perfil coherente con los objetivos de transformación pedagógica requerida para el mejoramiento de la calidad de la educación y el cumplimiento de los fines y objetivos de la presente Ley

Por su parte la Ley Provincial Nº 5026 establece la necesidad de:

  • Preparar y capacitar para un eficaz desempeño en cada uno de los niveles y modalidades del Sistema Educativo.
  • Perfeccionar con criterio permanente a graduados y docentes en actividad en los aspectos científicos, metodológicos, artísticos y culturales.
  • Formar investigadores y administrativos educativos.
  • Formar al docente como elemento activo de participación en el sistema democrático.
  • Fomentar el sentido responsable del ejercicio de la docencia y el respeto de la comunidad por la tarea educadora.

Con este marco de referencia y el otorgado por los Lineamientos Curriculares Provinciales para la Formación Docente (Decreto N°3663 del 25 de octubre de 1999), se establece el perfil del egresado y los elementos contextuales de la formación docente; así como las decisiones que orientan las acciones de capacitación, perfeccionamiento y actualización docente, de promoción e investigación y desarrollo del Instituto.

PERFIL DE LA FORMACIÓN

El Instituto de Formación Docente Continua entiende la enseñanza como una actividad compleja, que se desenvuelve en escenarios singulares, claramente determinada por el contexto, en situaciones en las que el conflicto que se plantea en el hacer diario requiere opciones pedagógicas, éticas y políticas. En este enfoque, la formación del profesor busca la autonomía profesional desarrollando su conocimiento pedagógico en el proceso de construcción y reconstrucción de reflexiones sobre situaciones prácticas reales que tengan como punto de referencia las competencias que se encuentran subyacentes en las prácticas de los buenos profesionales.

La naturaleza práctica de la actividad pedagógica implica un saber hacer que orienta la mayor parte de las acciones del docente y es fruto de sus experiencias prácticas, sus conocimientos teóricos, sus convicciones, sus supuestos. Implica también la necesidad de trabajar para saber como intervenir mejor en las realidades en las que debe actuar, confrontando sus teorías con la necesidad de tomar decisiones ajustadas a las necesidades de los alumnos y de las situaciones. Finalmente requiere de la sistematización y el distanciamiento en un momento posterior, con el propósito de objetivarla, tomándola como una cosa sobre la cual se puede pensar de forma fundamentada a partir de presupuestos que le pueden servir de referencia teórica, para reconstruirla mejor. (Schön, 1992).

Esta formación de un profesional de la enseñanza se construye en equipo. El equipo posibilita la elaboración de una práctica y un pensamiento profesional propio, en relación con un marco teórico de referencia, multidisciplinar e interdisciplinar.

Los IFDC son ámbitos donde se integra la heterogeneidad orientada a un proyecto global de organización, rasgo que no viene dado naturalmente sino que se construye en el tiempo, más aún en organizaciones que nacen con una visión diferente de la enseñanza, del aprendizaje y de la construcción del rol docente. La interacción y articulación de miradas que realizan los distintos actores de la organización sobre un mismo hecho o proceso social, requiere de enfoques estratégicos y participativos de gestión, a los fines de evaluar y rediseñar constantemente las "formas de hacer" para que cada uno de los actores opine, decida, ejecute evalúe y aprenda a integrar la teoría con la práctica, con lo cotidiano y los marcos conceptuales desde la misma capacitación.

El Instituto apunta a constituirse en centro de innovación, promotor de una práctica pedagógica transformada e innovadora que impacte significativamente en el mejoramiento de la calidad de la enseñanza y en los resultados del aprendizaje del sistema educativo provincial.

El profesional de la educación emprende un proceso continuo de preparación para la tarea docente, que comienza con la formación inicial y continúa progresivamente con la capacitación, perfeccionamiento y actualización. Las actividades de formación continua se orientan a la actualización de conocimientos, enfoques teóricos, recursos técnicos, a la investigación sobre la propia práctica y a la preparación para el ejercicio de nuevos roles que como docente asumirá a lo largo de su carrera profesional.

La propuesta curricular se estructura en torno a la formación de docentes críticos y habituados al trabajo intelectual y científico, alejado de connotaciones instrumentalistas propias del profesionalismo tecnocrático.

FUNCIONES DEL INSTITUTO DE FORMACION DOCENTE CONTINUA DE SAN LUIS

El Instituto cumple con las siguientes funciones:

  • Formación Docente Inicial.
  • Capacitación, Perfeccionamiento y Actualización Docente.
  • Investigación.

Estas funciones son concebidas, y su desarrollo está previsto, como partes de un mismo programa institucional curricular que las integra en su concepción y en los hechos.
La formación docente está enfocada como una formación profesional de inicio. Esto significa que los estudiantes tendrán conciencia de que están recibiendo las bases para el desarrollo de una praxis (en la que se integran contenidos teórico prácticos) que les permitirán una primera relación con la profesión docente, la cual les exigirá un proceso de formación continua.
La capacitación para los docentes en ejercicio adopta los mismos dispositivos que la formación inicial integrando formación, investigación y práctica.